ITV · 8 min de lectura
Pasar la ITV en Barcelona sin sorpresas: los 8 rechazos que más repetimos
De los 284 coches que preparamos en 2025, casi todos los rechazos se concentraban en ocho puntos. Siete de ellos cuestan menos de 100 € si los ves antes.
Por Àlex Garrido, responsable técnico de Taller Garrido ·

¿Cuáles son los ocho rechazos que más repetimos?
Emisiones, luces, holguras en dirección y suspensión, neumáticos, desequilibrio de frenada, fugas de fluidos, testigos encendidos y daños en cristales. Siete de los ocho cuestan menos de 100 € si los detectas antes de ir.
En 2025 preparamos 284 vehículos para la inspección y el 96 % pasó a la primera. Los que suspendieron lo hicieron casi siempre por algo de esta lista, y lo que más nos llama la atención es la desproporción: una luz de matrícula fundida cuesta cinco euros y provoca exactamente el mismo rechazo que una holgura en un trapecio.
La regulación de faros merece mención especial porque casi nadie la comprueba y es de los rechazos más frecuentes. Basta con haber llevado peso en el maletero una temporada, o haber cambiado una lámpara sin ajustar después, para que el haz quede fuera de tolerancia. Se corrige en diez minutos con el regloscopio y cuesta unos veinte euros.
Las holguras son la otra sorpresa habitual. Las bieletas de la barra estabilizadora son la causa número uno del "toc-toc" al pasar por adoquines y también un rechazo frecuente. El par montado son 70–110 €. En Barcelona, con el estado del asfalto y la cantidad de badenes, duran menos de lo que dice el fabricante.
- Emisiones: opacidad o número de partículas fuera de rango (el más frecuente en diésel).
- Luces: faros mal regulados, lámparas fundidas, luz de matrícula.
- Holguras: bieletas, rótulas, silentblocks, cremallera de dirección.
- Neumáticos: por debajo de 1,6 mm o con desgaste irregular.
- Frenos: desequilibrio de frenada entre ruedas del mismo eje.
- Fugas: aceite, refrigerante o líquido de frenos.
- Testigos encendidos: motor, airbag, ABS o ESP.
- Cristales: impacto en el campo de visión del conductor.
¿Por qué las emisiones son el rechazo número uno en diésel?
Porque la inspección ya no mide solo opacidad: desde que se mide el número de partículas, un filtro medio saturado o con el sustrato dañado se detecta con muchísima más facilidad que antes.
Es el cambio que más ha alterado el panorama en los últimos años, y en Barcelona pega especialmente fuerte por el perfil de uso. Los coches de la zona hacen trayectos cortos, el filtro no completa las regeneraciones y llega a la estación con carga alta. El resultado es un valor por encima del límite y una segunda visita.
Si vienes de un rechazo, tráenos la hoja de la estación con el valor medido: nos dice bastante sobre si el filtro está lleno o directamente perforado, y nos ahorra media hora de diagnóstico que pagarías tú. En gasolina, un CO o un NOx alto apunta al catalizador o a las sondas lambda, no al filtro.
Una advertencia importante: borrar el código antes de ir no sirve de nada. La inspección lee la centralita y detecta el fallo aunque el testigo esté apagado. La solución pasa por limpiar o reparar la pieza, y lo explicamos con detalle en la página de limpieza de DPF y FAP.
¿Un testigo encendido es rechazo seguro?
Los testigos de airbag, ABS, ESP y el de motor son rechazo directo, aunque el coche funcione con total normalidad.
Es el rechazo que más frustra, porque mucha gente lleva meses circulando sin ningún problema aparente. Pero el criterio de la inspección es claro: un sistema de seguridad con avería registrada no pasa. Y borrar el fallo la mañana antes no funciona, porque la centralita guarda el histórico.
Lo que sí conviene es diagnosticar con tiempo. Una hora de diagnosis cuesta 45 € y se descuenta si autorizas la reparación. En bastantes casos el fallo es menor — un sensor de ABS con el cable rozado, un conector de airbag bajo el asiento que se ha aflojado al mover la butaca — y la reparación es de decenas de euros, no de cientos. El problema es enterarse el día de la inspección.
¿Cómo preparo el coche para pasar a la primera?
Una revisión de los puntos que la estación va a mirar, en el mismo orden en el que los mira, y con valores medidos: eso es exactamente lo que hace una pre-ITV de 35 €.
Nuestra pre-ITV replica la secuencia real: emisiones, luces con regloscopio, frenómetro, banco de suspensión, neumáticos con profundímetro, fugas, testigos y cristales. Termina con una hoja de tres columnas — correcto, justo, suspende — con el valor medido cuando lo hay. Con eso decides qué arreglas antes de gastar la tasa.
Y hay cosas que puedes comprobar tú mismo la tarde antes, gratis: que todas las luces funcionen, incluida la de matrícula y las de freno (pide a alguien que mire mientras pisas), que el limpiaparabrisas no chirríe ni deje cortinas, que el claxon suene, que los cinturones se retraigan bien y que no falte el triángulo ni el chaleco. Son rechazos tontos y son reales.
Por último, un consejo que ahorra tiempo: lleva la documentación en orden — permiso de circulación, ficha técnica y último informe — y si el coche tiene alguna reforma, la homologación. La parte documental no la podemos anticipar nosotros, y es donde se pierden mañanas enteras. Si sabes que hay una reforma sin papeles, pregúntanos cómo se homologa antes de gastar la tasa. Tienes el servicio completo en pre-ITV y gestión de la inspección.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre la ITV en Barcelona
¿Cuánto cuesta la pre-ITV y merece la pena?
Desde 35 €, y merece la pena claramente en coches de más de seis años, en diésel con filtro de partículas y en vehículos recién comprados de segunda mano. En un coche de tres años bien mantenido y sin testigos encendidos, ve directo a la estación: preferimos decírtelo antes que cobrarte algo que no necesitas. El cálculo es simple: 35 € frente al coste real de un rechazo, que es la segunda inspección, una reparación con prisas y otra mañana perdida.
Me han rechazado, ¿cuánto tengo para volver?
Tienes dos meses para la segunda inspección, y en ella solo se revisa lo que suspendió, con tasa reducida. Si se pasa el plazo, hay que empezar de cero con la tasa completa. Nosotros corregimos lo que ha fallado, lo volvemos a comprobar sin coste y, si quieres, llevamos el coche nosotros a la estación por 40 € más la tasa. Es lo que más usan los clientes con horario complicado.
¿Sirve borrar los fallos de la centralita antes de ir?
No: la inspección lee la centralita y detecta el fallo aunque el testigo esté apagado. La memoria de averías guarda el histórico y los contadores de ciclos, así que un borrado reciente es visible. Lo correcto es diagnosticar y reparar la causa. La diagnosis cuesta 45 € y se descuenta si autorizas el arreglo; en bastantes casos el fallo resulta ser un conector o un cable rozado, no una pieza cara.
¿Qué profundidad mínima tienen que tener los neumáticos?
1,6 mm en toda la banda de rodadura, aunque a partir de 3 mm el agarre en mojado ya cae de forma notable. Nuestra recomendación práctica en Barcelona, donde llueve poco pero cuando llueve el asfalto queda muy resbaladizo, es cambiarlos sobre los 2,5 mm. Ojo también con el desgaste irregular: un neumático gastado solo por el borde interior es rechazo y además indica un problema de alineación que hay que corregir, o te comerás el siguiente igual.
¿Podéis llevar el coche a la ITV vosotros?
Sí: gestionamos la cita, lo llevamos, esperamos la inspección y te lo devolvemos con la pegatina y el informe, por 40 € más la tasa oficial. La tasa la paga el titular y te pasamos el justificante de la estación tal cual, sin margen para nosotros. Si suspende por algo corregible en el momento, lo arreglamos y volvemos dentro del plazo de la segunda inspección. Llámanos al 686 61 98 91 y lo organizamos.